Mel & Manu – Dehesa de Abajo, Sevilla


El sol está bajando, está dando los últimos coletazos del día, la luz es perfecta, lo que veo delante de mí es una pintura… Si pudiera elegir un superpoder, sería el de detener el tiempo. Haría estos momentos eternos. Imagina vivir en un mundo ocre. A veces creo conseguirlo. 

Que se amen, como si lo fueran a prohibir…

Estrellas fugaces, eso somos… No hay una estrella en el cielo que no lo sea… ¿Qué es el sol sino una vaga estrella fugaz?

En el breve espacio de tiempo que tenemos para estar, debemos aceptar el desorden con el que suceden las cosas bonitas que nos suceden. Vivir es solo eso.

 

Natalia & Adrián – Aldea Santillana, Madrid

Quiero agradecerles a Natalia y Adrián su confianza puesta en mí, su infinita amabilidad, y que sean como son.

Ellos son una de esas parejas que me contrataron con mucho tiempo de antelación, antes incluso de que ni imaginásemos que iba a haber una pandemia. Sé que ha tenido que ser muy difícil toda esta situación, pero me llena de felicidad que todo les haya salido tan bien. Sé que se lo merecen.


Cosas del amor, haciendo las cosas de corazón es imposible equivocarse, pero hay que saber silenciar todo el ruido externo a él, y eso sí que es realmente complejo.

Como podéis comprobar en las fotos de su boda, estaban en una burbuja, no dejan de sonreír con una complicidad especial. Fueron ellos mismos, sin caretas de ningún tipo. Esto hace que yo pueda hacer mi fotografía de una forma sincera. Por eso digo que es justo lo que yo busco como fotógrafo de bodas. Personas que se aman de verdad. 

Una boda es la fiesta del amor, por eso nunca puede ser fingido, es el día que eliges con tu pareja para celebrar delante de tu familia y amigos que os queréis. Esos momentos los recordarás el resto de tu vida, por eso su preparación es una enorme responsabilidad y algo a tomarse muy en serio, porque eres el responsable de como la vas a vivir y sobre todo, de como la vas a recordar.

Os dejo con las fotos de su boda ¡Disfrutadlas!